NUESTRA VISIÓN

Hacer discípulos de Cristo. Queremos llevar a la gente de la incredulidad a la fe y de la religiosidad a la relación viva y fructífera con su Señor. Que cada persona busque la presencia de Dios como su mayor tesoro, goce de ese encuentro y aprenda a compartirlo con otros.

Sin duda, cada iglesia local tiene sus matices particulares en la forma en que hace las cosas y sus propios énfasis doctrinales. Pero lo más importante es que somos cristianos, hijos de Dios, nacidos de nuevo por medio de la fe en Jesucristo y en Su obra redentora en la cruz. Por eso, más allá de los énfasis y los matices, estamos comprometidos con la voluntad de Dios revelada en Su Palabra.

LOS OBJETIVOS DE DIOS A TRAVÉS DE SU IGLESIA

Estos objetivos representan la razón de ser de la Iglesia, el Cuerpo de Cristo. Como Iglesia local estamos firmemente comprometidos con ellos.

1. Que todo ser humano conozca a Jesucristo.

2. Que cada persona que llegue a conocer a Cristo sea formada a la imagen y estatura de Él

3. Unidad: Que todos los discípulos formen una sola hermandad, una familia, un pueblo

4. Que la comunidad de discípulos sea un factor de cambio en la sociedad

¿QUÉ BUSCAMOS COMO IGLESIA?

1. Glorificar a Dios
2. Ser colaboradores de Dios

En términos prácticos, el Señor definió el ser colaboradores de Dios como la manera en que la Iglesia participaría en el programa divino. De esta forma ha de llevar al mundo la vida de Dios y así le da gloria al Señor.

Los creyentes son personas recreadas para buenas obras (Ef. 2:10) y en forma explícita se dice que han de ser colaboradores de Dios (1 Co. 3:9). Sin embargo, se aclara en 1 Corintios 3:7-10 que tanto la obra de labranza como de crecimiento son divinas. Ese es el equilibrio entre los esfuerzos humanos y el poder de Dios.
Con frecuencia, se define la Misión de la Iglesia como Evangelizar y Discipular. Dios nos llamó a estar con Él. Además, nos da el privilegio de ser Sus colaboradores en la extensión y cuidado de la vida. Por eso, las actividades por medio de las cuales la Iglesia colabora con Dios en Su programa hacia el mundo son las siguientes:

  1.  Multiplicar la vida
  2. Cuidar de la vida
  3. Ser el baluarte de la verdad

Como iglesia local nos enmarcamos dentro de este bosquejo general, pero además creemos que el Señor nos ha compartido matices específicos que pretendemos enfatizar en nuestra labor.

NUESTRA ESTRATEGIA

Consta de cinco elementos cuyo hilo rector está compuesto por el discipulado y la vivencia de la plenitud del Espíritu Santo:

  1. Liderazgo servidor: Discípulos que sepan tener intimidad con Cristo y guíen a otros por el camino del discipulado, con sabiduría.
  2. Relaciones afectivas: Un ambiente de unidad, comunión y disposición para amar y servir.
  3. Espiritualidad contagiosa: Personas que evidencien que han estado en la presencia de su Dios, de manera que Su santidad y compasión se reflejen en sus rostros. Creemos que este es el ingrediente principal para un discipulado que comparta vida, y es la clave para un evangelismo poderoso o “natural”.
  4. Células integrales: iglesias en pequeña escala, donde se aprende a vivir el cristianismo en la práctica. Allí se puede aprender acerca de Dios, a relacionarse con Él y un nuevo estilo de convivencia con el prójimo. Además, es el lugar propicio para descubrir los dones que Dios nos ha delegado y aprender a ponerlos por obra.
  5. Culto inspirador: Buscamos que nuestras reuniones cuenten siempre con la presencia de Dios en forma evidente. Por eso valoramos la excelencia, pero especialmente la genuina devoción. Queremos oír Palabra Viva y adorar en Espíritu y en Verdad.